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La relación entre la naturaleza y la arquitectura es larga y muy estrecha. Desde siempre, los mejores arquitectos han destacado por hacer convivir sus edificios con los entornos donde son construidos… y por aprovechar el contexto en su beneficio. 

Dentro de esta íntima relación, los árboles tienen un especial protagonismo. No hay que darle muchas vueltas para imaginar en esos robustos troncos y esas potentes ramas la estructura de unos pilares. 

Basta con pensar en las casas de los árboles. Estas construcciones «infantiles» son todo un clásico. Pero también han evolucionado con el tiempo y hoy en día incluso es posible encontrarse con hoteles construidos sobre las copas de los árboles.

Es precisamente esta tipología de construcción la que inspira a muchos de los mejores arquitectos y diseñadores contemporáneos. La arquitectura en los árboles se utiliza más cada día para lograr espacios modernos, ecológicos y sorprendentes, y en los que la naturaleza tiene un lugar protagonista. 

Además de una cuestión estética y de respeto por el medioambiente, hay otros beneficios. Los árboles pueden ser elementos de interés en ámbitos como el confort térmico, la calidad del aire y muchas otras cosas relacionadas con la habitabilidad de un espacio.

 

Evolución de las casas del árbol


Los máximos representantes del interiorismo y la arquitectura hablan de la casa del árbol como una vuelta al pasado. Este concepto comenzó con la colocación de tablones sobre las ramas para protegerse de las amenazas del suelo. 

Posteriormente, se convirtió en un juego para niños pero… ¿qué ocurre en la actualidad?

La arquitectura de los árboles se usa cada vez más como una opción perfecta para la construcción de entornos innovadores. La construcción sobre las copas de habitaciones de hotel, refugios, partes de viviendas, etc. está más vigente que nunca.

Es un momento en el que la sociedad internacional mira al ecosistema y comprende la importancia de cuidarlo y protegerlo. Y por eso esta arquitectura de los árboles está más viva que nunca.

 

Usos de la arquitectura en las construcciones en los árboles


Los profesionales encargados de diseñar los edificios tienen cada vez más en cuenta la flora del lugar donde se va a construir. 

En el proceso de diseño y creación, así como en el de ejecución de la obra, se debe decidir qué árboles merecen ser conservados. También cabe pensar en el modo en el que se van a hacer convivir con los materiales para que el resultado sea funcional, estético y positivo para el crecimiento de los árboles.

Esto hace que no solo los árboles sean buenos para los edificios, sino que los edificios lo sean también para los árboles. La arquitectura puede contribuir a su conservación y crecimiento en espacios tan poco «naturales» como las ciudades. 

Esta convivencia de lo natural y lo artificial tiene un objetivo: que los árboles dejen de ser algo meramente decorativo y pasen a ser un elemento esencial en la arquitectura urbana. 

 

Beneficios de la arquitectura en los árboles


Son muchos los beneficios de contar con árboles en la construcción de cualquier tipo de inmueble o estructura. Estos elementos naturales son vitales: mejoran el confort térmico de las estructuras, disminuyendo entre 5 y 10º C la temperatura del suelo.

Contar con árboles en las construcciones también es favorable para la calidad del aire, para generar un «colchón» aislante ante el sonido exterior y porque tener cerca seres vegetales de gran tamaño tiene una repercusión muy positiva para la salud mental de los habitantes de estas estructuras.

 

Integración con la naturaleza de los espacios urbanos y la arquitectura


Jardines verticales, bosques colgantes, árboles que presiden galerías interiores… Estos son solo algunos de los ejemplos de la integración con la naturaleza y del uso de la arquitectura de los árboles.

De este modo, los profesionales responsables de la expansión de los espacios urbanos reducen la huella ecológica de las ciudades. Con la conservación responsable de algunos ejemplares, se reduce el fenómeno de deforestación, y se goza de ciudades que son pequeños pulmones verdes.

 

Ejemplos de arquitectura en los árboles


Son muchos los ejemplos de la arquitectura contemporánea que integra el concepto de arquitectura de los árboles en su ejecución.

Espacios como el Museo del Quai Branly, en París, son fruto de un excelente trabajo en ese sentido: el edificio está revestido por una fachada vegetal diseñada por Patric Blanc. Es uno de los grandes ejemplos de cómo lo natural y lo artificial pueden no sólo convivir, sino mejorar cualquier espacio.

 

Ocurre también el caso del complejo de apartamentos Bosco Verticale, obra del Borei Estudio en Milán. Este edificio es un verdadero bosque vertical que contiene más de 16 000 ejemplares de distintos tipos de vegetación. El objetivo, más allá de crear un edificio que no pasa desapercibido, es el de aprovechar lo natural para generar un entorno urbano ecológico.

 

Todo esto demuestra que la arquitectura en los árboles ha evolucionado a pasos de gigante y está más viva que nunca. Son cada vez más los profesionales que trabajan bajo estos preceptos ecologistas. Y los clientes que buscan mantener la flora de los lugares donde deciden vivir. Una apuesta por un futuro cada vez más natural y sostenible.